Desde Polis XXI alentamos y asistimos a los gobiernos, principalmente locales, a establecer políticas públicas sólidas sobre una problemática de gran preponderancia: la vialidad y las graves consecuencias de los siniestros viales.

¿Sabés cuál es la principal causa de muerte de jóvenes entre 15 y 29 años en el mundo?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren cerca de 1,3 millones de personas en las carreteras del mundo. Los siniestros viales son la primera causa de muerte entre personas de entre 15 y 29 años y una de las principales causas en todos los grupos etarios.

Los siniestros viales son la cuarta causa de muertes en nuestro país. En 2018 se registraron 81.961 siniestros viales, más de 65.000 heridos y 5.472 víctimas fatales.

Una problemática de semejante tamaño necesita de abordajes integrales basados en la prevención y de políticas públicas articuladas entre todos los niveles de gobierno. La construcción de indicadores sólidos es un aspecto esencial para la implementación de acciones eficaces y efectivas.

En Polis XXI consideramos que es prioridad utilizar un paradigma de prevención a la hora de pensar políticas de vialidad. Para entender esto, dos distinciones son básicas:¿De qué se trata un abordaje basado en la prevención?¿Cuál es la diferencia entre un accidente y un siniestro?

Entender que las fatalidades y daños viales se producen en la amplia mayoría de los casos por errores humanos y son, en principio, evitables, es el primer paso para pensar la problemática en clave de prevención. De este modo, se cambia el concepto de “accidentes” por “siniestros”.

La seguridad vial es uno de los ejes de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU. Este año se cumple el plazo establecido para la meta 3.6: “Para 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo”.